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World: América del Sur, el nuevo epicentro del coronavirus

Buenos Aires - La enfermedad coronavirus 2019 (COVID-19) llegó a América del Sur más tarde que en otras regiones, pero al 21 de mayo de 2020, de los 563.550 casos de COVID-19 informados en América Latina por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 491.499 se encuentran en esta región, es decir un 87% de todos los casos. Brasil se ha convertido en el país con la cifra más alta de infecciones por coronavirus en América Latina, mientras que en el resto del mundo, solamente los Estados Unidos y la Federación de Rusia han registrado mayor cantidad de casos. 

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) lanzó hoy un llamamiento urgente solicitando 21.2 millones de dólares para aliviar el impacto de la pandemia de COVID-19 sobre las personas migrantes más vulnerables y sus comunidades de acogida en diez países de América del Sur: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

El Plan Estratégico de Preparación y Respuesta (SPRP por su sigla en inglés) para la región de América del Sur es una respuesta integral y coordinada que aborda las problemáticas sanitarias inmediatas y el impacto socioeconómico a largo plazo de la COVID-19. También aspira a luchar contra la información errónea que puede llevar a un sentimiento en contra de las personas migrantes, a la estigmatización y a la xenofobia.

Además de las amenazas directas a la salud de la COVID-19, las personas migrantes en América del Sur deben enfrentar desafíos socioeconómicos y de protección significativos y exacerbados. Debido a la desaceleración económica, las personas migrantes se cuentan entre las comunidades más vulnerables, en peligro de sufrir exclusión y estigmatización.

“América del Sur se está convirtiendo en este momento en una de las regiones más afectadas en todo el mundo, ocupando el tercer lugar en términos de cantidad de casos confirmados de COVID-19 después de los Estados Unidos y Europa”, dijo Adriana Escariz, Directora Regional Interina de la OIM para América del Sur. “Millones de migrantes en toda la región necesitan ayuda urgente, en especial los más vulnerables”, agregó.

“Se necesita contar con fondos para poder ofrecer respuesta a la COVID-19 en una región que ya está enfrentando el flujo de refugiados y migrantes de Venezuela, una de las mayores crisis de desplazamiento externo de todo el mundo”, señaló.

Los países de América del Sur han adoptado medidas restrictivas de movilidad humana para reducir el impacto de la pandemia. Los bloqueos totales, toques de queda, cierres de fronteras y actividades comerciales, han hecho que las personas migrantes perdieran sus empleos y esto ha tenido impactos negativos sobre los ingresos y las remesas, resultando con frecuencia en la pérdida de su condición migratoria regular, bloqueando la posibilidad de retorno, y, por consiguiente, aumentando sustancialmente su vulnerabilidad. El cierre de fronteras ha provocado una situación apremiante para cientos de personas varadas que en algunos casos no pueden siquiera cubrir sus necesidades más básicas como las de alimentos, alojamiento, y acceso a cuidados de la salud.

Hay cerca de 10 millones de migrantes viviendo en América del Sur, procedentes de diferentes países de la región y del mundo. De ellos, un 80% son migrantes intrarregionales, siendo la migración desde Venezuela la más importante en términos cuantitativos.

En general, las condiciones de los espacios urbanos en América del Sur son de gran fragilidad debido a problemas tales como el déficit en los servicios de transporte público y en el acceso a los cuidados de la salud, además de la concentración en asentamientos informales. Un nuevo patrón de migración interna ha surgido de esta crisis, con una cantidad significativa de migrantes internos que se desplazan desde los grandes centros urbanos a las pequeñas ciudades o pueblos rurales ubicados en las provincias debido a la pérdida de su empleo o a la interrupción de la continuidad del trabajo que realizaban en el sector informal.

Siguiendo los lineamientos del SPRP global de la OIM, el plan regional para América del Sur pone el foco en cuatro prioridades estratégicas en los niveles comunitario, nacional, regional, que son las siguientes:

  1. Asegurar una respuesta informada, bien coordinada y oportuna, por medio de sistemas de seguimiento de la movilidad y el fortalecimiento de las estructuras de alianza y de coordinación establecidas en los niveles comunitario, nacional y regional.
  2. Contribuir en los esfuerzos de preparación y respuesta mundial, nacional, regional y comunitario ante la COVID-19, para reducir la morbilidad y mortalidad asociadas.
  3. Asegurar el acceso de las personas afectadas a los servicios y comodidades básicas, en especial de aquellos que se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad, incluyendo en esto los cuidados de la salud, la protección y los servicios sociales.  
  4. Brindar apoyo a los socios internacionales, nacionales y locales para poder ofrecer respuesta a los impactos socioeconómicos de la COVID-19.  

El llamamiento podrá descargarse aquí.

Para más información por favor contactar a Juliana Quintero en la Oficina Regional de la OIM en Buenos Aires, Tel. + 54 11 32488134, Correo electrónico: juquintero@iom.int